sábado, 19 de marzo de 2011

El secreto de los preliminares



Uno de los órganos sexuales por excelencia del ser humano es el cerebro. En él radican nuestras emociones, nuestras fantasías y nuestro poder de excitación.
Los preliminares nos ayudan a preparar tanto nuestro cuerpo como nuestro cerebro. Nos ayudan a excitarnos, a relajarnos y a despertar nuestra líbido .
Las mujeres se quejan que los hombres nos olvidamos siempre de esta parte tan importante del sexo , que vamos directamente al grano y así nos perdemos un componente de alto nivelerótico que deberíamos experimentar.
Porque aunque no lo creamos, unos buenos preliminares ayudan a que el resto sea mucho más intenso así que ¿por qué no probar?

Besos

Los labios representan una zona erógena importantísima en el ser humano. En ellos reside gran parte del sentido del tacto.
Por eso los besos son un gran camino para comenzar los preliminares. Además pueden ser tremendamente variados: románticos, apasionados, sensibles, suaves, directos ... miles de adjetivos que representan cada uno de los sentimientos que despiertan.
No limites los besos a los labios, recorre todo el cuerpo y aprende de tu pareja dónde le gusta: el cuello, las mejillas, las orejas, los hombros, el pecho ... Siempre puedes comenzar en los labios e ir bajando.
En ciertos momentos puedes acompañar tus besos con ligeros mordiscos y jugueteos con la lengua o incluso la propia respiración.
Un truco: en los primeros momentos evita las zonas consideradas más erógenas y rodéalas mientras recorres su cuerpo con los labios y la lengua. Si lo haces bien, en cinco minutos pedirá algo más fuerte. Garantizado.
Si deseas una relación placentera, no te acerces al sexo si no vas cargado de una gran cantidad de besos.

El juego de los sentidos

Del mismo modo que los besos despiertan el sentido del tacto, intenta también despertar el resto de los sentidos de la pareja.
El oído, por ejemplo, es un arma implacable. Susúrrale al oído cuánto la deseas o lo que vas a hacer o simplemente palabras pícaras. El simple hecho de respirar suavemente en su oído puede que haga que se retuerza de placer.
Y no olvides la música de fondo: apaga el heavy y busca algo más relajado que no moleste.
Otro sentido que se debe tener en cuenta es el olfato. No hay nada mejor que un cuerpo limpio ya que en nuestro sudor se mezclan feromonas muy excitantes durante el acto sexual pero en ocasiones no olvides un buen perfume o unas ramitas de incienso.
La costumbre también es algo relajante y excitante a la vez, si utilizas el mismo perfume o la misma música es posible que despiertes recuerdos que aumenten la excitación. Eso sí, la costumbre puede llevar al aburrimiento así que cambia tus rutinas de vez en cuando.
Para comenzar a despertar los sentidos ¿por qué no pruebas con un masaje?

Los juegos

Quizá no sea para todos los días pero si deseas un días especial puedes dedicarte a jugar un poco para despertar las fantasías.
Puedes probar con simples juegos en el agua con los dos en la bañera o con juguetes eróticos con pequeños juegos como el strip - póker. Cualquier cosa que levante la pasión sin agredir la sensibilidad.
Como hemos dicho en otras ocasiones, la premeditación puede ser un juego sexual muy interesante. Prueba, por ejemplo, a mandar un mensaje al trabajo a tu pareja diciéndole lo que deseas que pase por la noche, lo más detallado posible... pasará el día anticipando y eso puede ser un gran estímulo para la líbido .
Hay todo un mundo para descubrir en los preliminares. Que sea la última vez que te digan que no te esfuerzas en ello.